Edward Deming nace 14 de octubre de 1900 y abandona este mundo el 20 de diciembre de 1993.

En 1947 el General Mac Arthur invita al Dr. Deming a ayudar en el primer censo en Japón.

En Japón estaban prestando mucha atención a las técnicas de Shewhart, cosa que no se hacía en Estados Unidos y como la parte de los esfuerzos de reconstrucción de Japón buscaron a un experto para enseñar el control estadístico.

En 1950 la Unión Japonesa de Científicos e Ingenieros (JUSE) invitó a Deming a Tokio a impartir charlas sobre control estadístico de procesos (un hombre que conocía Japón).

Entre junio y agosto de 1950 Deming forma a cientos de ingenieros, directivos y estudiantes en el control estadístico de los procesos (SPC) y los conceptos de calidad.

Sus conferencias fueron copiadas, editadas e impresas en japonés, se vendieron miles de copias.

Los japoneses pretendieron pagarle los derechos de autor, sin embargo Deming rechazó la oferta proponiéndoles emplear el dinero en crear un premio para las empresas que demostraran un comportamiento ejemplar en la mejora de calidad.

Las compañías japonesas añadieron fondos y hoy “El Premio Deming” se considera como el número uno entre los premios de calidad.

Por dicha causa los japoneses llaman a Deming “El padre de la tercera revolución industrial”. Dicho renombre es justo ya que les demostró que cuando la calidad se persigue sin descanso, se optimizan los recursos, se bajan los costos y se conquista el mercado yendo en contra de las teorías económicas clásicas según las cuales las políticas económicas adoptadas por Japón eran un error.

La mayor contribución de Deming a los procesos de calidad en Japón es el control estadístico de proceso, que es un lenguaje matemático con el cual los administradores y operadores pueden entender “lo que las máquinas dicen”. Las variaciones del proceso afectan el cumplimiento de la calidad prometida.

Hoy el ciclo PHVA, se denomina “ciclo Deming” en su honor, aunque por justicia se debería llamar “ciclo Shewhart”, por ser este último quien lo inventó. Posteriormente los americanos al ver el empuje de la industria japonesa recuperan estos conceptos que les habían pasado desapercibidos en la figura del propio Deming.

Revisemos una frase de Edward Deming, Tomado de la última entrevista con W. Edwards Deming, el 17 de enero de 1994, en la revista Industry Week:

“La gerencia hoy día no sabe cuál es su trabajo. En otras palabras, los gerentes no entienden sus responsabilidades. Ellos no conocen el potencial de su posición. Y si ellos lo hacen, ellos no tienen ni las habilidades ni el conocimiento necesario. No hay sustituto para el conocimiento.

Cuál es el objetivo de la gerencia? Cuál es su trabajo? La calidad es la responsabilidad de la cúpula directiva, se origina en la junta de directores o accionistas, ellos son los que deciden.

Calidad significa qué se venderá o hará para satisfacer a un cliente, o al menos tratar de hacerlo. El cliente es el único que nos mantiene a todos. Nosotros tenemos que presentarle a él algo que él necesite, de una manera que él lo pueda usar.

Estudie sus necesidades, adelántese a ellas. El cliente no inventa nada, el cliente no contribuye a diseñar el producto o a diseñar el servicio. El toma lo que nosotros le ofrecemos. Expectativas del cliente? No hay sentido. Ningún cliente pidió la luz eléctrica, las llantas neumáticas, el VCR o el disco compacto. Todas las expectativas del cliente son únicamente lo que Ud. o sus competidores le han guiado a esperar. El no conoce nada más… “